Clase Azul Tequila expande su liderazgo en los mercados de ultralujo de Estados Unidos y Asia

Nadia Hernández / Inversión Turística

La firma de bebidas ultra-premium Clase Azul Tequila consolidó su estrategia de expansión internacional y desarrollo de turismo de nicho mediante la transformación de ‘La Hacienda’ en un epicentro de experiencias de marca.

La compañía, que se mantiene como la marca número uno de tequila premium en Estados Unidos, reporta una aceleración significativa en el mercado asiático, donde enfoca sus esfuerzos en la educación al consumidor sobre los procesos de producción artesanal y los métodos ancestrales de destilación.

A nivel nacional, el consumo de la marca se concentra en corredores turísticos y corporativos clave como Baja California Sur —particularmente Los Cabos, su principal mercado histórico en el país—, Monterrey, Coahuila, la Ciudad de México y la Riviera Maya.

Para mitigar el estigma industrial de ser percibida exclusivamente como una «licorera costosa», la empresa diseñó un modelo de inmersión en ‘La Hacienda Clase Azul’ que permite a visitantes y grupos corporativos atestiguar el valor real detrás de su cadena productiva.

Farid Fajer, director de Alimentos y Bebidas a nivel corporativo para Clase Azul México, explicó a Inversión Turística que los pilares operativos, las estrategias de portafolio y los planes de infraestructura de la destiladora contemplan desde la gestión del agave hasta la producción de ediciones especiales.

Expuso que ante la actual sobrepoblación de agave y la consecuente caída de precios en la industria que ha provocado el abandono de campos, la marca capitaliza la coyuntura enfocándose en la selección estricta de la materia prima y en el apoyo financiero a productores que preservan altos estándares de calidad.

Mientras que en el proceso de manufactura mantiene el uso de hornos de pozo y molienda mediante tahona, fusionando técnicas de herencia cultural con procesos de innovación en destilación. Tal como se puede apreciar en ‘La Hacienda Clase Azul’, en donde los visitantes pueden observar desde la cocción del agave hasta el trabajo artesanal detrás de cada licorera en un entorno que se compone de materiales de la región y texturas terrosas para mantener un diálogo con el ambiente natural.

En un recorrido que realizó Inversión Turística en ‘La Hacienda Clase Azul’ el destino destaca por su integración orgánica con el paisaje volcánico de Los Altos de Jalisco, rodeada de más de 20 hectáreas de campos de agave azul, sus instalaciones inmersivas que incluyen senderos entre campos de agave y acceso a las fábricas de tequila y cerámica.

Fajer agregó que “la empresa mantiene intacto su portafolio histórico, liderado en volumen por el Tequila Reposado Clase Azul. El Tequila Joven (Gold), introducido originalmente como edición limitada, se integró de forma permanente al catálogo regular, mientras que el Tequila Ultra permanece como su máxima referencia de ultralujo”.

Bajo la dirección de la maestra destiladora Viridiana Tinoco, “se desarrollan lotes exclusivos como la edición ‘La Hacienda’, limitada a tres mil 500 piezas provenientes de un solo predio. Estas botellas se comercializan por copeo en Los Cabos y la Ciudad de México para educar el paladar del consumidor”, comentó.

Respecto a la innovación gastronómica, Farid Fajer dij a este medio que “con el soporte de un sommelier noruego, la firma introdujo maridajes sin alcohol empleando bebidas espumosas seleccionadas, complementados en comedor con un menú que incluye salsas artesanales de alta especialidad (cacahuate, verde, macha, negra «matavenados» de habanero y chucuré)”.

Adelantó que los planes de expansión a corto plazo contemplan la habilitación de talleres interactivos de campo donde los huéspedes podrán participar directamente en la jima del agave, así como la consolidación de su recién inaugurado restaurante OYA y un nuevo centro de consumo.

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